El gobierno federal ha destinado más de 5 mil millones de pesos en subsidios a la gasolina en lo que va del año, una medida que busca evitar aumentos bruscos en el precio de los combustibles y proteger la economía familiar.
Este apoyo se otorga principalmente a través del estímulo fiscal al IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), lo que permite reducir el impacto de la volatilidad internacional del petróleo y del tipo de cambio en el bolsillo de los consumidores.
El mercado energético internacional continúa marcado por la incertidumbre, conflictos geopolíticos y ajustes en la producción petrolera global. Ante este escenario, el subsidio funciona como una “válvula de contención” para evitar incrementos repentinos en el precio de la gasolina.
Sin este apoyo, especialistas estiman que el costo del combustible podría elevarse significativamente, generando un efecto dominó en transporte, alimentos y servicios.
El gasto en subsidios representa una estrategia para:
- Evitar presiones inflacionarias.
- Mantener estabilidad en el costo del transporte.
- Proteger el poder adquisitivo de millones de mexicanos.
Sin embargo, analistas también señalan que el reto será mantener este apoyo sin comprometer las finanzas públicas a largo plazo.
Fuente: Expreso



