Las escuelas de Cajeme se están transformando en centros clave para la prevención de adicciones entre niñas, niños y jóvenes. A través de programas educativos, autoridades y especialistas buscan fortalecer la información y la conciencia desde edades tempranas.
El enfoque principal es brindar herramientas para que los estudiantes comprendan los riesgos asociados al consumo de sustancias y puedan tomar decisiones informadas. Las estrategias incluyen pláticas, talleres y actividades enfocadas en el desarrollo emocional, la autoestima y la toma de decisiones.
El programa busca atacar el problema desde la raíz, entendiendo que la prevención es la herramienta más eficaz para reducir el consumo de drogas y alcohol en la juventud. La participación de docentes, padres de familia y especialistas resulta clave para crear un entorno protector y de acompañamiento.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral que busca generar entornos escolares seguros, donde la información y el diálogo sean fundamentales para prevenir situaciones de riesgo.
La iniciativa ha sido bien recibida por la comunidad educativa, que reconoce la importancia de trabajar de manera conjunta para proteger a las nuevas generaciones.
Fuente: Diario del Yaqui



