La monumental obra de la Sagrada Familia vivió este día uno de los capítulos más esperados de su construcción: la colocación del brazo superior de la cruz que corona la Torre de Jesucristo. Con esta acción, se da por concluida la ejecución exterior de la torre más alta del templo, un símbolo que se eleva como referencia espiritual y arquitectónica a nivel mundial.
Este logro no solo representa un avance técnico, sino también un acontecimiento cargado de significado religioso y cultural. La instalación de la cruz completa el conjunto de las seis torres centrales, consolidando la silueta definitiva que durante décadas fue solo un proyecto en planos.
El templo, diseñado originalmente por Antoni Gaudí, continúa acercándose a su culminación tras más de un siglo de trabajos ininterrumpidos. Con cada avance, la Sagrada Familia reafirma su lugar como una de las obras arquitectónicas más impresionantes del planeta.
Un símbolo que ya forma parte del horizonte de Barcelona y de la historia contemporánea.
FUENTE: Información pública sobre la Sagrada Familia



