Durante el pasado fin de semana se registró un aumento inusual en las desinstalaciones de la aplicación ChatGPT en Estados Unidos, generando una fuerte conversación en redes sociales y en la industria tecnológica.
De acuerdo con datos de la firma de análisis Sensor Tower, las desinstalaciones crecieron un 295% en comparación con el día anterior, una cifra que contrasta con el promedio habitual cercano al 9%.
La reacción se produjo luego de que se diera a conocer un acuerdo entre la empresa OpenAI y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que permitiría utilizar modelos de inteligencia artificial en entornos militares y redes clasificadas.
Este anuncio provocó preocupación entre algunos usuarios, quienes han expresado en plataformas digitales temores relacionados con la privacidad, la vigilancia y el uso de la inteligencia artificial en aplicaciones militares.
Como resultado de esta polémica, miles de usuarios comenzaron a migrar hacia otras plataformas de inteligencia artificial, destacando el crecimiento de Claude, desarrollado por Anthropic, que escaló posiciones hasta colocarse entre las aplicaciones más descargadas de la App Store.
Además, las reseñas negativas contra ChatGPT también se dispararon: las valoraciones de una estrella aumentaron más de 700%, reflejando el descontento de parte de la comunidad digital.
Mientras tanto, expertos señalan que el debate sobre los límites éticos del uso de la inteligencia artificial en ámbitos militares y gubernamentales continuará creciendo, especialmente conforme estas tecnologías se integren cada vez más en distintos sectores.



