El Mando Sur de Estados Unidos interceptó el buque cisterna “M/T Sophia” en el Caribe, acusándolo de pertenecer a la “flota oscura”; es la segunda incautación del día tras el aseguramiento de un barco ruso en el Atlántico.
a presión sobre el comercio energético de Venezuela y sus aliados se intensificó este miércoles. Las autoridades estadounidenses anunciaron la incautación de un segundo petrolero vinculado a Venezuela durante la jornada, esta vez en aguas internacionales del Mar Caribe.
Esta acción se suma a la realizada horas antes en el Océano Atlántico contra un buque de bandera rusa, marcando una estrategia agresiva de Washington para frenar el flujo de crudo sancionado.
Operación al amanecer
El Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) detalló que la operación se ejecutó durante el amanecer. En un esfuerzo coordinado entre el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional, se logró detener “sin incidentes” a la embarcación identificada como M/T Sophia.
“El buque interceptado, M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe. La Guardia Costera lo está escoltando a Estados Unidos como destino final”, informó el SOUTHCOM en un comunicado oficial.
La nave fue clasificada como parte de la “flota oscura”, operando sin bandera y bajo sanciones, un mecanismo utilizado comúnmente para evadir los controles internacionales.
Doble golpe: el incidente del buque ruso
El aseguramiento del Sophia ocurre poco después de que Washington confirmara la interceptación de otro petrolero, este con bandera rusa, en el Atlántico Norte.
La embarcación rusa, conocida anteriormente como ‘Bella 1’ y rebautizada recientemente como ‘Marinera’ tras cambiar su registro, fue acusada de violar las sanciones estadounidenses y formar parte de la “flota fantasma” que Moscú utiliza para sortear restricciones energéticas.
Este barco había repelido anteriormente un intento de abordaje por parte de Estados Unidos y, según reportes, las autoridades rusas habían enviado medios navales para escoltarlo, lo que eleva significativamente las tensiones geopolíticas entre el Kremlin y la Casa Blanca.
Ambas acciones refuerzan el bloqueo estadounidense al crudo de Caracas y envían un mensaje directo sobre la vigilancia en las rutas marítimas del hemisferio.
fuente: expreso



